06 Feb
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El científico Nikola Tesla en su momento comentó que el cristal es la prueba clara “de la existencia de un principio de la vida formativa, y aunque no podemos entender la vida de un cristal, no obstante es un ser vivo.”. Según sus investigaciones, los cristales, minerales y piedras poseen una especie de poder curativo mediante la vibración energética de la naturaleza; y esta teoría se vio reforzada por prácticas milenarias como de los romanos que usaban talismanes y amuletos para mejorar la salud y protegerse en la batalla; de los egipcios reemplazaban el corazón de la momia con lapislázuli; los chinos ocupaban la aguja de cristal para la acupuntura y la amatista para el estado de consciencia meditativa; los griegos consideraban a la piedra hematita como protección para los guerreros; y los japoneses generaban un equilibrio entre el corazón y la sabiduría a través del cuarzo japonés.

El poder curativo de las piedras funcionan a través de la regulación de la energía de alrededor, lo cual puede facilitar la sensación de felicidad plena a largo plazo. Como si tuvieran la capacidad de abrir un campo de energía electromagnética mediante elementos de la naturaleza misma. Por esta razón es importante procurar que se genere una conexión entre la persona y el cristal, aún si trasciende la lógica geográfica y temporal, ya que se trata de un vínculo con el propósito de un bienestar espiritual, estabilidad emocional y mental así como un enfoque en las acciones y la transformación.

Pero, ¿cómo saber qué piedra utilizar? A continuación te compartimos seis cristales que promueven la salud y la felicidad espiritual: 

Cuarzo rosa. Es uno de los cristales más usuales y poderosos para la sanación emocional y el amor universal. En caso que se desee buscar una conexión con el mundo de alrededor, el cuarzo rosa ayuda a lograrlo equilibrando la energía al interior y exterior del cuerpo. Una vez que una energía amorosa nos guíe, seremos capaces de ascender a todos nuestros potenciales más allá de la hostilidad y el ego. En otras palabras, el cuarzo rosa enseña el perdón y la aceptación genuina.

Amatista. Es la principal piedra de la divinidad, reforzando la parte espiritual y la claridad mental. Este cristal ayuda a disminuir el estrés o el abrumo, permitiendo sentir paz y tranquilidad hasta encontrar la solución del problema. 

Larimar. Es un cristal para potenciar la calma, la tranquilidad y la solidaridad. Cargar un larimar ayudará a recordar la inmensidad y sabiduría del mar para enfrentar los obstáculos y cambios. Facilita la paz mental y la liberación del duelo. En caso de usarlo como ofrenda, sus vibraciones resuenan hacia la creatividad y la calma. 

Jaspe rojo. Este es quizá una de los cristales más infravalorados; sin embargo, se trata de un cristal enfocado en la protección y acción. Esta piedra ayuda a encontrar un enfoque hacia los objetivos y ambiciones, sueños puestos en práctica en la cotidianidad. 

Cuarzo Citrino. Enfocado en la alegría y la jovialidad, el citrino ayuda a recordar el nunca perder el deseo por la vida y el coraje para alcanzar la felicidad. Con una habilidad innata para liberar toda la carga negativa, el citrino ayuda a preparar al espíritu para la nueva aventura generando inspiración y energía. 

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